Ella habla como cotorra, siempre a velocidad y con voz chillona, por lo general suelo bloquear lo que dice (porque realmente no es conmigo), no obstante, se coló en mis oídos algo que dijo: “si la persona tiene poco tiempo de haber terminado una relación, como un mes o dos y quiere andar contigo, no le hagas caso, porque eso será de mentira y nada más va a usarte”.
Me quedé pensando y creo que tiene razón. Una persona que tiene 2 meses de haber terminado una relación de 3 años, no está lista para tener otra, a menos que necesite un clavo… Lo que me hizo retroceder en el tiempo y detenerme a estudiar algunas situaciones que he pasado en mi vida y me doy cuenta que me han utilizado como ese clavo…
No es agradable ser el clavo que usan para sacar otro. Pero hay personas que no comprenden el daño que se hacen a si mismos al engañarse y el daño irreversible que le hacen a quien están utilizando para intentar olvidar a esa otra persona (con quien por lo general regresan).
El comentario que hizo ella, mientras charlaba con otras personas y que escuché por accidente, es muy sabio, se necesita guardar un tiempo de luto, mínimo de 6 meses, porque al terminar una relación se necesita pasar un proceso completo, donde entra la negación, la tristeza, la rabia, frustración, la aceptación y no se cuantas cosas más, de esas que se hablan en psicología.
A ti que lees estas líneas, seas hombre o mujer, si terminaste una relación y buscas a alguien para olvidarte de quien te rompió el corazón, por favor frena y piénsalo bien, porque es muy probable que termines hiriendo a una persona que no merece pagar por algo que te hicieron a ti.
Recuerda que todo el bien o mal que hagas, se te rebotará...
Porque Dios me ama, es lento para perder la paciencia conmigo.
Porque Dios me ama, toma las circunstancias de mi vida y las usa de una forma constructiva para mi crecimiento.
Porque Dios me ama, está de parte mía. Quiere verme madurar y desarrollar en su amor.
Porque Dios me ama, no derrama su ira por todos los errorcitos que cometo, que son muchos.
Porque Dios me ama, no lleva cuenta de mis pecados para darme en la cabeza con ellos cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo.
Porque Dios me ama, le duele profundamente cuando no camino por las sendas que le agradan porque lo ve como una evidencia de que no confío en él ni le amo como debería hacerlo.
Porque Dios me ama, sigue confiando en mi cuando a veces ni siquiera yo misma confío.
Porque Dios me ama, nunca dice que soy un caso perdido: más bien trabaja pacientemente conmigo, me ama, y me corrige de tal manera que me cuesta entender la profundidad del cuidado que tiene por mi.
Porque Dios me ama, nunca me abandona aunque muchos de mis amigos lo hagan.
Porque Dios me ama, se queda a mi lado cuando llego al fondo de la desesperación, cuando veo lo que realmente soy y comparo eso con la justicia, su santidad su hermosura y su amor. En un momento así realmente puedo creer que Él me ama.
Si, ¡El mayor de todos los dones es el perfecto amor de Dios!
Muchas veces, cuando todo va bien, nos olvidamos de Dios... aunque no literalmente, porque siempre decimos: "gracias a Dios", "si Dios quiere", "Dios mediante", y a veces "Dios te bendiga". Sin embargo, a pesar de ello, igual lo olvidamos.
Cuando digo que nos olvidamos de Dios, es porque no solemos conversar con Él, no tomamos un tiempo para estar a solas y agradecerle por el aire que respiramos, por nuestra salud, por nuestra familia, empleo, y demás bendiciones que día a día Él nos da, sin nosotros merecerlo.
Y no es hasta ese momento en que sentimos que tocamos fondo, que nos acordamos que Él es nuestro amparo y fortaleza, que es nuestro pronto auxilio en las tribulaciones. Cuando pasamos por una prueba que nos mueve el piso y nos hace sentir que desfallecemos, que ya no podemos más, que nuestras fuerzas se agotaron y algo dentro de nosotros se apaga, es justo cuando recordamos que Él, ese Dios que ha sido tan benevolente con nosotros desde el día que fuimos concebidos, está ahí y no nos ha abandonado.
Él es un Dios de amor, a pesar de nuestra ingratitud, siempre nos abre Sus brazos para darnos consuelo en el momento del dolor. Siempre está ahí para ser nuestro apoyo en los grandes problemas. Siempre está ahí para protegernos de nuestros enemigos y salvarnos de los grandes peligros.
Su amor es infinito y va más allá que el que puedan sentir nuestros padres por nosotros. Dios es perdonador y si venimos a Él con un espíritu quebrantado y sincero, nos dará su amoroso abrigo en los momentos de frío emocional.
Hoy es un buen momento para acercarme a Él, para darle gracias por sus bendiciones diarias, agradecerle sus cuidados, la salud de la cual puedo gozar, por la amorosa familia que me regaló y sobre todo, por la oportunidad de vivir cada día con su compañía, a pesar de los problemas que en algún momento puedan llegar a mi... Él siempre va a sostenerme, siempre me tendrá bajo su sombra, su manto me protegerá, guardará mis sueños y SIEMPRE su amor será fiel y eterno.
Paz En La Tormenta Cuando lloras por las veces que intentaste Y tratas de olvidar las lagrimas que lloraste Solo tienes pena y tristeza El futuro incierto espera Puedes tener Paz En La Tormenta
Muchas veces yo me siento igual que tu Y mi corazon, anhela algo real El Señor viene en mi y me ayuda a serguir En paz en medio de la tormenta.
Puedes tener; Paz En La Tormenta Fe y Esperanza cuando no puedas seguir Aun contu mundo hecho pedazos El Señor guiara tus pasos En paz en medio de la tormenta
Cuando lloras por las veces que intentaste Y tratas de olvidar las lagrimas que lloraste Solo tienes pena y tristeza El futuro incierto espera puedes tener Paz En La Tormenta
Puedes tener, Paz en la Tormenta Fe y Esperanza, cuando no puedas seguir Aun con tu mundo hecho pedazos El Señor guiara tus pasos En paz en medio de la tormenta
Muchas veces yo me siento igual que tu Y mi corazon, anela algo real El Señor viene en mi y me ayuda a serguir En paz en medio de la tormenta
Puedes tener, Paz en la Tormenta Fe y Esperanza, cuando no puedas seguir Aun con tu mundo hecho pedazos El Señor guiara tus pasos En paz en medio de la tormenta
Si puedes tener; Paz En La Tormenta, ohh... Fe y Esperanza, cuando no puedas seguir Aun con tu mundo hecho pedazos El Señor guiara tus pasos En paz en medio de la tormenta, ohh...