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martes, 3 de enero de 2012
martes, 28 de junio de 2011
¿Amigos o compinches? Difícil diferenciarlos.
A todos nos gusta tener algún amigo con el cual contar, un amigo que en momentos difíciles pueda estar con nosotros, curiosamente, a pesar de que todos deseamos tener uno así, pocas personas cuentan con la suerte de poseer uno.
La mayoría de las veces, el término amistad nos engaña, creemos que tenemos amigos, cuando en realidad son compinches. Son esas personas con las que siempre salimos de juerga, aquellas que entre abrazos y tragos, nos dicen cuánto nos aprecian, nos sacamos fotos con ellos, brindamos y contamos los chistes que aunque no tengan gracia, nos hacen reír. Esos que en todo momento nos llaman, porque hay una fiesta en el lugar de moda, o en la casa de alguien más, que dicho sea de paso, a pesar de conocerle de poco tiempo también es nuestra amistad!!! Nueva, pero es nuestr@ amig@.
Aterrizo y observo con tristeza que lo que siempre tuve fue compinche. A mis amigos los puedo contar con los dedos de una mano y sobran. Curiosamente, esos amigos de verdad, no son con los que siempre salgo, no son con los que estoy en todas las fotos de mi Facebook y no son aquellos que me llaman para ir a alguna fiesta... esos amigos son los que menos veo, pero que siempre tienen una palabra de aliento, un abrazo de apoyo o simplemente están ahí, aunque físicamente no los vea. Son esas personas que no dejan que te sientas sola, aunque no haya nadie más a tu alrededor.
Esos son los amigos, los que en las buenas te sonríen, pero en las malas están ahí, al pie de cañón. Son aquellos que si se tienen que desvelar contigo porque tienes una tristeza o enfermedad, se quedan, aunque al día siguiente debas madrugar para ir a trabajar.
Me costó mucho tiempo aprender a diferenciar entre un amigo y un compinche. Antes decía que tenía MUCHOS amigos, era la más amiguera del lugar, todos me querían... hasta que aterricé un día, me estrellé y al estar mucho tiempo alejada de aquellos que creía mis amigos, caí en cuenta que eran solo compinches de buenos momentos.
Hoy estoy mejor que antes. Solo tengo a las personas correctas en mi vida, aquellas que suman y no restan, tengo la gente justa a mi lado y al tener menos, se convierten en más.
miércoles, 2 de febrero de 2011
I FEEL GOOD!!!!!!
Cuando estamos mal por alguna razón, la gente se da cuenta de ello y por lo general no nos gusta la idea... Hay quienes no soportan que los demás se enteren de sus percances, desilusiones y tristezas, tal vez porque creen que todo el mundo se alegrará de ello, algo que no es cierto... si contamos con amigos y familiares, ellos jamás brindarán por nuestras desdichas, al contrario, estarán ahí para apoyarnos, darnos un hombro para llorar y una palabra de aliento.
No obstante, existen personas que ni siquiera de esta forma permiten que alguien note que están mal y se escudan detrás de una fingida alegría, la cual se nota a flor de piel que es más falsa que un billete de $3.
Estar triste, lastimado o frustrado no es malo, es parte de la vida... en cambio demostrar por medio de desboques y desesperados esfuerzos que estamos mejor que bien, es un indicio de que aún estamos mal y el orgullo nos obliga a disimularlo, solo porque no nos gusta que los demás "piensen" que tenemos una debilidad.
Cuando estás mal se nota en tu cara aunque andes fiestando, tu mirada lo demuestra aunque estés riendo a carcajadas en medio de la multitud. La mirada no engaña a nadie por más que le pongamos lentes oscuros.
En cambio, cuando estás bien con tu yo interno, podrás sentarte en una esquina en silencio y tu rostro demostrará que todo marcha bien, que a pesar de los problemas tienes paz y sabes manejar las cosas.
Evitemos usar máscaras que se ven forzadas, seamos nosotros mismos, pensemos en como nos sentimos y nos vemos, luego, los demás nos verán y pensarán de la misma manera.
No obstante, existen personas que ni siquiera de esta forma permiten que alguien note que están mal y se escudan detrás de una fingida alegría, la cual se nota a flor de piel que es más falsa que un billete de $3.
Estar triste, lastimado o frustrado no es malo, es parte de la vida... en cambio demostrar por medio de desboques y desesperados esfuerzos que estamos mejor que bien, es un indicio de que aún estamos mal y el orgullo nos obliga a disimularlo, solo porque no nos gusta que los demás "piensen" que tenemos una debilidad.
¿Por qué preocuparnos si los demás piensan que estamos tristes?, ¿Acaso ellos son los que nos mantienen?, ¿Vivimos de ellos?, ¿Nunca tienen malos momentos?.Para demostrar que estás bien, no necesitas gritarlo al mundo, solo con verte el mundo se dará cuenta sin necesidad de hacer un show... No hay que demostrar que somos los más fiesteros, ni que estamos llenos de amigos, tampoco que nos sobra el dinero para comprar todo lo que queremos, o que tenemos más pretendientes que nadie... no necesitamos nada de eso para que los demás se den cuenta que estamos bien, solo con que nos miren se darán cuenta de ello, porque nuestro exterior habla perfectamente de nuestro yo interior.
Cuando estás mal se nota en tu cara aunque andes fiestando, tu mirada lo demuestra aunque estés riendo a carcajadas en medio de la multitud. La mirada no engaña a nadie por más que le pongamos lentes oscuros.
En cambio, cuando estás bien con tu yo interno, podrás sentarte en una esquina en silencio y tu rostro demostrará que todo marcha bien, que a pesar de los problemas tienes paz y sabes manejar las cosas.
Evitemos usar máscaras que se ven forzadas, seamos nosotros mismos, pensemos en como nos sentimos y nos vemos, luego, los demás nos verán y pensarán de la misma manera.
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