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domingo, 21 de agosto de 2011

HOY APRENDI...

Hoy aprendí que cuando me caigo 7 veces, debo levantarme 8.

Hoy aprendí que cuando más sola me encuentro, es cuando el amor de Dios se manifiesta y me consuela.

Hoy aprendí que después de Dios, el amor de mi familia es incondicional.

Hoy aprendí que sobre toda cosa guardada debo guardar mi corazón.

Hoy aprendí que debo poner en orden mi vida y estar bien con Dios, porque ella es corta.

Hoy aprendí que debo tener cuidado con la forma en que trato a los demás y las cosas que les digo, porque podría herirlos sin darme cuenta.

Hoy aprendí que no debo confiar en nadie, hasta conocerle bien... solamente debo confiar completamente en Dios, es el único que no falla y no miente.

Hoy aprendí que la autoconmiseración hace daño y debo rechazarla, sacarla de mi vida y pensar lo mejor de mi.

Hoy aprendí que de los fracasos debo aprender, en vez de renegar.

Hoy aprendí que es mejor perdonar, que mantener rencor en mi corazón.

Hoy aprendí a no aferrarme a nada, ni a nadie, para poder dejar ir...

Hoy aprendí que Dios sana mi cuerpo, mi alma y mi espíritu.

Hoy aprendí que no debo cuestionar a Dios, porque Él trabaja de forma misteriosa y siempre es para mi bien.

Hoy aprendí que debo agradecer a Dios absolutamente por todo, me guste o no, y siempre me ha librado de peligros, aunque en el momento no lo entienda...

Hoy aprendí que me vida ha cambiado para bien... hoy soy más fuerte, hoy soy más valiente, hoy me levanté y camino de con la frente en alto hacia el norte, sin frenar ni mirar atrás.

jueves, 18 de agosto de 2011

PORQUE DIOS ME AMA


Porque Dios me ama, es lento para perder la paciencia conmigo.

Porque Dios me ama, toma las circunstancias de mi vida y las usa de una forma constructiva para mi crecimiento.

Porque Dios me ama, está de parte mía. Quiere verme madurar y desarrollar en su amor.

Porque Dios me ama, no derrama su ira por todos los errorcitos que cometo, que son muchos.

Porque Dios me ama, no lleva cuenta de mis pecados para darme en la cabeza con ellos cada vez que tiene la oportunidad de hacerlo.

Porque Dios me ama, le duele profundamente cuando no camino por las sendas que le agradan porque lo ve como una evidencia de que no confío en él ni le amo como debería hacerlo.

Porque Dios me ama, sigue confiando en mi cuando a veces ni siquiera yo misma confío.

Porque Dios me ama, nunca dice que soy un caso perdido: más bien trabaja pacientemente conmigo, me ama, y me corrige de tal manera que me cuesta entender la profundidad del cuidado que tiene por mi.

Porque Dios me ama, nunca me abandona aunque muchos de mis amigos lo hagan.

Porque Dios me ama, se queda a mi lado cuando llego al fondo de la desesperación, cuando veo lo que realmente soy y comparo eso con la justicia, su santidad su hermosura y su amor. En un momento así realmente puedo creer que Él me ama.

Si, ¡El mayor de todos los dones es el perfecto amor de Dios!